SANTO DOMINGO, RD.– Las exportaciones de República Dominicana hacia Haití alcanzaron los US$678.56 millones durante el período comprendido entre enero y junio de 2026, lo que representa un crecimiento interanual de 22.5 %.
Las cifras fueron informadas por la Dirección General de Aduanas y comparan el desempeño del primer semestre de 2026 con el mismo período del año anterior.
El aumento confirma la importancia de Haití como destino para la producción dominicana, incluso en medio de las dificultades políticas, sociales y de seguridad que afectan el funcionamiento de su economía y de sus principales rutas comerciales.
Régimen nacional registra fuerte crecimiento
Las exportaciones realizadas bajo el régimen nacional aumentaron un 39.4 %, de acuerdo con los datos atribuidos a Aduanas.
Este grupo comprende productos fabricados o procesados dentro del territorio dominicano que posteriormente son enviados al mercado haitiano.
Las ventas procedentes de zonas francas también registraron un comportamiento positivo, con un incremento de 28.6 % durante el período analizado.
El desempeño de ambos regímenes refleja una expansión de la demanda haitiana de alimentos, materiales de construcción, manufacturas y otros bienes producidos en República Dominicana.
Haití sigue siendo un mercado estratégico
La proximidad territorial convierte a Haití en uno de los mercados naturales más importantes para los productores y exportadores dominicanos.
El comercio bilateral beneficia especialmente a empresas dedicadas a la producción de cemento, acero, alimentos, aceites, plásticos, textiles, productos farmacéuticos y bienes de consumo.
En años anteriores, los cementos hidráulicos, las barras de hierro o acero y el aceite de soja figuraron entre los principales productos dominicanos vendidos al mercado haitiano.
La frontera terrestre permite realizar operaciones con menores distancias de transporte que las requeridas para llegar a otros mercados internacionales, aunque las condiciones de seguridad y los cierres fronterizos pueden interrumpir los intercambios.
Crecimiento pese a la inestabilidad
El aumento de las exportaciones se produce mientras Haití atraviesa una prolongada crisis institucional y de seguridad.
La expansión de grupos armados, las dificultades para transportar mercancías y la reducción de la actividad económica han generado riesgos para los comerciantes y transportistas que operan en la zona fronteriza.
A pesar de ese escenario, la demanda haitiana de productos dominicanos continúa siendo elevada debido a la limitada capacidad productiva del vecino país y a su dependencia de bienes importados.
El crecimiento registrado durante el primer semestre demuestra que el comercio formal ha logrado mantenerse activo y expandirse, aunque las operaciones requieren mayores controles logísticos y de seguridad.
Importancia para las provincias fronterizas
El comercio con Haití tiene un impacto directo en provincias como Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales.
En estas zonas se desarrollan actividades de transporte, almacenamiento, comercialización, servicios aduaneros y distribución de mercancías.
El incremento de las exportaciones puede traducirse en mayores oportunidades para productores, transportistas y empresas dominicanas, siempre que el intercambio se desarrolle de manera organizada y bajo los controles migratorios, fiscales y sanitarios correspondientes.
También representa una fuente importante de divisas y actividad económica para el país.
Retos pendientes
El crecimiento de las ventas no elimina los riesgos asociados al comercio bilateral.
Entre los principales desafíos se encuentran la inseguridad en las rutas haitianas, las interrupciones en los pasos fronterizos, la informalidad, el contrabando y las dificultades para recibir pagos de manera segura.
Las empresas exportadoras también deben garantizar el cumplimiento de la documentación aduanera, las facturas comerciales, los certificados de origen y las normas fiscales aplicables a cada operación.
El fortalecimiento de los controles y la digitalización de los trámites pueden contribuir a proteger el comercio formal y reducir las pérdidas provocadas por irregularidades.
Interdependencia económica
Las cifras del primer semestre de 2026 muestran que, pese a las diferencias económicas y políticas entre ambos países, República Dominicana y Haití mantienen una relación comercial profundamente interdependiente.
Para Haití, los productos dominicanos representan una fuente cercana y constante de abastecimiento.
Para República Dominicana, el vecino país continúa siendo uno de los principales destinos de sus exportaciones regionales.
El desafío para las autoridades será preservar ese intercambio comercial sin comprometer la seguridad fronteriza, la estabilidad interna ni el cumplimiento de las normas aduaneras.
Con ventas superiores a los US$678 millones en solo seis meses, Haití reafirma su posición como un mercado estratégico para la producción nacional y para la expansión de las exportaciones dominicanas.









